La histórica cementera debió detener la producción de su planta L’Amalí tras quedarse sin stock de piedra caliza. El freno se debe a un conflicto de reencuadramiento sindical impulsado por AOMA que afectó a su principal proveedor. Advierten por faltantes en el sector de la construcción.
La industria de la construcción se encuentra en alerta. La cementera Loma Negra se vio obligada a apagar este sábado los hornos de su planta L’Amalí, ubicada en la localidad bonaerense de Olavarría, e interrumpir la producción de clinker, el insumo esencial para la fabricación de cemento.
La decisión no responde a problemas técnicos, sino a un grave conflicto sindical protagonizado por la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) y la empresa Minerar, la principal proveedora de piedra caliza de la cementera. La paralización de las actividades de Minerar dejó a Loma Negra sin la materia prima necesaria para continuar operando.
El origen del conflicto: AOMA y el freno a Minerar
Según detalló Loma Negra mediante un comunicado oficial, el conflicto se originó a partir de una disputa por el reencuadramiento sindical de los trabajadores. AOMA había solicitado y alcanzado un acuerdo de reencuadramiento con Minerar. Sin embargo, la propia organización sindical ahora se niega a cumplirlo.
Como medida de fuerza, el gremio bloqueó la operación normal y prohibió la realización de horas extra, cortando drásticamente el flujo de piedra caliza hacia los hornos de L’Amalí.
Intervención judicial y advertencia al sector de la construcción
La tensión escaló al punto de que la Justicia debió intervenir. Este viernes, efectivos de seguridad desalojaron a los representantes sindicales que habían ingresado ilegalmente al predio de Loma Negra para bloquear las operaciones.
A pesar del desalojo judicial y de que el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó la Conciliación Obligatoria, AOMA no ha acatado la medida. "La falta de acatamiento genera incertidumbre respecto de la posibilidad real de que la producción pueda retomarse de forma normal en los próximos días", advirtió la compañía.
El impacto de este freno productivo podría ser severo:
A corto plazo: Complicará el abastecimiento inmediato en el mercado.
A mediano plazo: De no normalizarse la provisión de materia prima en las próximas semanas, la paralización dejará sin cemento al sector de la construcción, que venía mostrando un importante repunte.
Inversiones en juego y el reclamo por reglas claras
La planta L’Amalí, hoy paralizada, había sido recientemente ampliada tras una inyección de capital cercana a los USD 350 millones, con el objetivo de duplicar su capacidad productiva.
Ante esta situación de bloqueo, fuentes de Loma Negra manifestaron su preocupación y exigieron garantías a las autoridades: "Este tipo de inversiones a largo plazo son las que el país tanto necesita para generar empleo y crecimiento. Es necesario tener reglas claras y estabilidad jurídica, con lo que lamentablemente la actitud de AOMA no contribuye".
Para que la producción pueda reiniciarse, la empresa asegura que es indispensable que el sindicato y Minerar lleguen a un acuerdo definitivo que permita reconstituir rápidamente el stock de materia prima.
Una empresa con casi 100 años de historia
Loma Negra es una pieza fundamental de la industria argentina. Fue fundada en 1926 por el empresario Alfredo Fortabat, quien descubrió las reservas de piedra caliza en Olavarría. Tras su fallecimiento, fue administrada durante décadas por su viuda, Amalia Lacroze de Fortabat, hasta que en el año 2005 pasó a manos del grupo brasileño Camargo Correa. Hoy, casi un siglo después de su creación, su capacidad productiva se encuentra en jaque por un conflicto gremial sin resolución a la vista.