El presidente de la Comisión de Fomento de Los Chiriguanos protagonizó una madrugada de terror en Ingeniero Juárez. Tras incrustar su camioneta de lujo en una vivienda originaria, amenazó a los vecinos con un arma de fuego y desató una violenta gresca.
Una verdadera noche de furia, caos y violencia sacudió al oeste de Formosa durante la madrugada de este sábado 9 de mayo. El presidente de la Comisión de Fomento de Los Chiriguanos, Antonio Caldera, protagonizó un gravísimo incidente al chocar su camioneta Toyota SW4 —valuada en casi 100 millones de pesos— contra una humilde vivienda habitada por una familia originaria en el barrio Obrero de Ingeniero Juárez.
Según el relato de testigos y vecinos que lograron grabar la secuencia en video, el jefe comunal conducía en un evidente estado de ebriedad y bajo los efectos de sustancias. Sin embargo, el accidente de tránsito fue solo el comienzo de un violento escándalo.
Tiros, golpes y huida en Ingeniero Juárez
El siniestro ocurrió sobre la calle Urquiza. La lujosa camioneta quedó totalmente incrustada en la precaria casa, generando conmoción inmediata entre los familiares y vecinos del lugar. Lejos de intentar calmar la situación o asistir a las víctimas, los presentes denunciaron que Antonio Caldera descendió de su vehículo empuñando un arma de fuego, con la que efectuó disparos y amenazó a los residentes.
Esta actitud temeraria provocó la reacción inmediata y la indignación de la comunidad originaria. En medio de gritos y corridas, los vecinos se abalanzaron sobre el dirigente político, logrando reducirlo en el suelo y propinándole una brutal golpiza.
El descontrol finalizó cuando personas vinculadas políticamente al intendente de Ingeniero Juárez, Rafael Naciff (alias "Pachanga"), y aliados del propio Caldera intervinieron en la gresca para rescatarlo y retirarlo rápidamente del lugar antes de que llegaran las autoridades.
Hermetismo oficial y antecedentes de impunidad
Hasta el momento, el caso está envuelto en un fuerte hermetismo institucional. Las autoridades policiales de Formosa no han emitido ningún parte oficial, se desconoce el estado de salud actual del jefe comunal y no hay información sobre su paradero tras la huida.
El silencio oficial alimenta las sospechas de encubrimiento político. Caldera es considerado uno de los dirigentes más fuertes y protegidos del oficialismo provincial en el oeste formoseño. De hecho, los vecinos de Los Chiriguanos aseguran que esta es al menos la tercera vez que el funcionario protagoniza incidentes viales de extrema gravedad, acumulando denuncias por violencia y hasta hechos con víctimas fatales en el pasado.
La imagen de la Toyota SW4 destruyendo una humilde vivienda originaria se ha convertido en una nueva y brutal postal de la desigualdad en una de las regiones más vulnerables de Formosa, donde comunidades enteras sobreviven sin acceso a servicios básicos mientras sus dirigentes gozan de una aparente impunidad total.