La institución de Avellaneda activó de urgencia sus protocolos internos tras la alerta del padre de un menor. El equipo interdisciplinario detectó otros dos casos y ya se dio intervención a la Fiscalía N° 2.
El Club Atlético Independiente vuelve a quedar en el centro de la escena pública debido a una grave denuncia por violencia digital y grooming en sus divisiones inferiores. La comisión directiva de la institución confirmó que se presentó una denuncia penal ante la Fiscalía N° 2 de Avellaneda luego de detectar que al menos tres futbolistas juveniles fueron víctimas de acoso cibernético por parte de un adulto, quien según las primeras versiones sería un representante de jugadores.
El caso encendió las alarmas de manera inmediata en el predio de Villa Domínico y en la pensión del club, reavivando dolorosos fantasmas del pasado tras las históricas condenas por abuso de menores dictadas a fines de 2023.
Cómo se detectaron los casos en las inferiores del "Rojo"
El preocupante episodio comenzó a salir a la luz cuando el padre de un menor que integra el fútbol infanto-juvenil del club detectó mensajes sospechosos en los dispositivos de su hijo. De inmediato, se comunicó con el director técnico de la categoría para denunciar que el chico estaba siendo víctima de acoso. Según trascendió, las alertas también llegaron a oídos de los coordinadores de las juveniles (la familia Tocalli).
Tras recibir la notificación, Independiente activó de forma inmediata su protocolo de protección de menores. Las autoridades recibieron a los damnificados en la sede social para brindarles contención psicológica y médica.
A partir de este hecho, se ordenó un monitoreo exhaustivo en todas las categorías. Fue así como el equipo interdisciplinario de la Casa CAI detectó dos casos adicionales con características idénticas, confirmando que se trataba de una modalidad delictiva sistemática dirigida a los chicos de la institución.
Denuncia ante la Justicia y prevención en Villa Domínico
Con los tres casos confirmados y el material probatorio recabado, las autoridades del club acudieron a la Justicia:
Viernes 15 de mayo de 2026: Un apoderado legal junto a un dirigente de Independiente formalizaron la denuncia penal en los tribunales de Avellaneda.
Lunes 18 de mayo de 2026: Se pautó una nueva audiencia con la fiscal interviniente para ampliar la presentación y aportar más elementos digitales de los agresores.
En paralelo a la vía judicial, Independiente convocó a la organización especializada Grooming Argentina. Personal técnico y profesionales de dicha entidad se presentaron en el predio de Villa Domínico para dictar charlas preventivas e informativas destinadas a los jóvenes deportistas, coordinadores y empleados, con el fin de brindar herramientas para identificar y denunciar a tiempo estos delitos invisibles.
¿Qué es el grooming? Es un delito penal tipificado en la Ley 26.904 (Artículo 131 del Código Penal Argentino). Ocurre cuando un adulto contacta a un menor de edad a través de medios digitales (redes sociales, WhatsApp, juegos online) simulando una identidad falsa o manipulando la confianza de la víctima con el único objetivo de vulnerar su integridad sexual. Establece penas que van desde los 6 meses hasta los 4 años de prisión.
Un antecedente oscuro que obliga a extremar cuidados
La rapidez en la reacción de Independiente responde, en gran parte, a la necesidad de proteger a los chicos de un entorno vulnerable, teniendo como antecedente inmediato el megaescándalo que estalló años atrás.
A finales de 2023, la justicia argentina dictó condenas de hasta 12 años de prisión para cuatro hombres acusados de abuso sexual y explotación de menores en perjuicio de al menos 15 chicos que residían en la pensión del club. En aquel proceso, el exárbitro Martín Bustos y el organizador Alejandro Dal Cin recibieron la pena máxima de 12 años, mientras que Juan Manuel Díaz Vallone (quien también operaba como representante de jugadores) y Silvio Fleytas fueron condenados a 10 años de cárcel.
Aquel expediente determinó que el 52% de los futbolistas juveniles evaluados habían recibido en algún momento propuestas de índole sexual a cambio de dinero. Con la experiencia de ese traumático proceso, la actual dirigencia ratificó que mantendrá una política de "tolerancia cero" y que colaborará con la fiscalía para erradicar cualquier red que intente cercar a las promesas de la institución.