La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo declaró nulas las elecciones nacionales y de la seccional Campana por graves irregularidades. Dispuso el cese inmediato de toda la conducción metalúrgica y una intervención judicial por 180 días.
El escenario político y gremial argentino sumó un capítulo de alto impacto. La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió anular de forma definitiva la elección nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ordenó el desplazamiento inmediato de su secretario general, Abel Furlán, y dispuso la intervención judicial del sindicato por un plazo de 180 días.
La histórica resolución fue dictada por la Sala VIII del tribunal laboral, integrada por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González. El fallo tiene su origen en una impugnación presentada por la opositora Lista Naranja, que denunció severas irregularidades en los comicios de la seccional Campana desarrollados entre el 2 y el 4 de marzo de 2026.
Las irregularidades en Campana que voltearon la elección nacional
Según detallaron los magistrados en el fallo, el proceso electoral de la UOM “no garantizó una elección confiable, segura ni transparente”, vulnerando de este modo los principios esenciales de la democracia y la libertad sindical protegidos tanto por la Constitución Nacional como por el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El foco de la polémica estuvo en el cuestionable sistema de custodia de las urnas durante las tres jornadas que duró la votación en la seccional de Campana:
Las urnas quedaron bajo el control exclusivo de la Junta Electoral oficialista dentro de la sede del gremio.
No se realizaron los escrutinios provisorios diarios reglamentarios.
No hubo garantías que certificaran la inviolabilidad de los votos emitidos.
Además, el tribunal calificó como “inaceptable e irrazonable” que la conducción del gremio invitara a los fiscales de la lista opositora a "pernoctar" (dormir) dentro del edificio sindical para poder vigilar las urnas durante las noches. Los jueces recordaron que las elecciones deben realizarse en un solo día, salvo excepciones muy justificadas, y que un proceso extendido requería controles reforzados que nunca existieron.
Cese de la conducción nacional y el impacto en Abel Furlán
La nulidad dictada sobre la seccional Campana generó un efecto dominó que terminó por derribar la cúpula nacional del histórico gremio metalúrgico. Al caerse la validez de las autoridades locales, también quedó sin efecto la designación de los integrantes del Colegio Electoral que posteriormente participaron en los comicios nacionales del 18 de marzo, donde Abel Furlán había sido ratificado en su cargo.
“Si el Colegio Electoral se encontró deficientemente conformado, nunca pudo haber elegido válidamente al Secretario General Nacional”, sentenció el tribunal laboral.
Como consecuencia directa, la Justicia determinó:
El cese inmediato de toda la conducción nacional de la UOM.
Dejar sin efecto cualquier designación o resolución administrativa realizada por las autoridades salientes desde que asumieron.
Iniciar un proceso de intervención judicial por 180 días con el objetivo de reorganizar institucionalmente el sindicato y convocar a nuevas elecciones transparentes.
El fuerte repudio del sindicalismo combativo
La decisión judicial generó una inmediata reacción de alerta en distintos sectores del gremialismo. Uno de los primeros en manifestarse públicamente fue el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, quien utilizó sus redes sociales para lanzar un duro descargo contra la medida.
“No vamos a permitir que la Justicia y el Gobierno vulneren la autonomía de las organizaciones sindicales. Repudiamos esta intervención que violenta la voluntad de los trabajadores y pretende disciplinar a los dirigentes gremiales que luchan”, disparó el líder de ATE, concluyendo con un mensaje de solidaridad hacia los metalúrgicos y hacia el propio Furlán.